Aborto y Demografía en México


Lucrecia Roper

Todo el mundo conoce la famosa frase de Jean Bodino, “no hay más riqueza que el hombre”, fórmula que muestra que este pensador del siglo XVI entendió que la base de toda sociedad es su población.

Está demostrado ampliamente que la mayoría de las oleadas de crecimiento demográfico suponen un empujón a las técnicas y culturales. La producción agrícola sigue el crecimiento de la población, pero la producción aumenta, normalmente, más que la población .

Actualmente, algunos buscan el placer como único valor y por eso fácilmente aceptan el aborto como salida al embarazo no planeado. Más que de una razón cultural, se trata aquí de una profunda crisis de valores, en la que el ser humano se siente desfondado y aturdido, además de perplejo .

La legalización del aborto siempre se ha hecho a través de grupos de presión que no retroceden ante las grandes mentiras si con ello logran su fin. Así, por ejemplo, en México, un grupo feminista que recibe subvenciones del extranjero dice que cada año se dan un millón de abortos. Un cálculo rápido demuestra lo absurdo de tal cifran. Sobre una población de 100 millones de habitantes, cerca de 50 millones son mujeres, de las cuáles el 20% tiene menos de 15 años y el 40% más de 40 años, lo que supone aproximadamente 20 millones de mexicanas en edad de procrear. De esos 20 millones, el 67% usan anticonceptivos o están esterilizadas (datos CONAPO). Los datos señalados —de ser verdaderos— implicarían que sobre 7 millones de mujeres, un millón debería de abortar cada año.

Se engrozan los datos para conseguir más fácilmente la legalización del aborto. Pueda ser que en México se lleven a cabo 100 mil abortos al año; sin embargo, si se legaliza, aumentará diez veces más como sucedió en los Estados Unidos y Francia. El supuesto fin de reducir el número de abortos es una cuestión vana como se ve.


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